Jugaba sola en el cañaveral
La tarde hervía
su silencio de chicharras
El pájaro cayó junto a la muñeca
que flotaba en la pileta inflable
La muerte entró al juego
justo a tiempo
para ser el papá
Del libro (en progreso) Maneras de ver morir a un pájaro, de A. Correa. Imagen: Allyson Mellberg

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