Tuve miedo de tu frío
de que tu frío se adueñara de mí
como un bloque de hielo
atado a mi espalda
en las noches
llorabas en mí de frío
y pensé en abrigarte
con una frazada de ribetes azules
supe mucho más tarde
(demasiado tarde)
que Anais quiso hacer lo mismo
con su muerto
(¿una solución literaria?)
es que entonces
el frío
vos y yo
éramos los únicos
en este mundo de locos
Del libro "Cuadernos de caligrafía".






